miércoles, 20 de noviembre de 2013

Curso nuevo, fotos nuevas

Por Adrián Biarje   

   Para intentar crear un ambiente acogedor en la clase e intentar que los alumnos se sientan cómodos, siempre intento decorar el aula como a mí me hubiese gustado encontrarlo cuando era estudiante.  Especialmente con alumnos de secundaria la clase debería ser un lugar agradable, limpio y ordenado pero con color y alegría.  Además, en ocasiones nos encontramos en el aula con alumnos de diferentes clases y/o cursos en lugar de un solo grupo cohesionado, ¿qué mejor manera de intentar forjar un sentimiento de pertenencia al departamento de español que crear un mural con las fotos de todos los estudiantes?

   Por eso cada año, al comienzo del curso, tomo una foto de cada grupo de estudiantes, en ocasiones conmigo o con otros profesores de español o tutores. Las revelo, preparo cartulinas  demás utensilios y empezamos la clase. Antes de empezar las manualidades les explico el sistema de estudio de secundaria en España: cuatro años de educación secundaria y dos de bachillerato frente a los cuatro años de educación secundaria (chuzhong 初中) y dos de bachillerato (gaozhong 高中) del sistema educativo chino.  De esta manera los alumnos se familiarizan con la vida estudiantil española y aprenden a decir el nombre de su escuela  y el curso al que pertenecen en español.  Después los propios alumnos montan el mural, dibujando y decorando a su gusto, incluyendo el nombre tanto en chino como en español del centro, los cursos a los que pertenecen, también en chino y español,  y  firman  con sus  nombres  español y chino.
Curso 2012-2013
Curso 2013-2014
   Cada año el mural queda distinto, pero los alumnos disfrutan haciéndolo, riéndose de las fotos, de las firmas y conociendo al resto de estudiantes de otros grupos.  Mantenemos colgado el mural durante todo el curso  y cuando se remplaza por otro yo cuelgo el antiguo en la sala de profesores encima de mi mesa… Una buena excusa para practicar en español la parte más importante en la vida de los estudiantes de secundaria en China…, su escuela, ¿Te animas a probar?

Contar, contar, jugar, jugar... I

Por Leticia Caballero   

    Cinco, cuatro, tres, dos, uno...

   Si hay algo fácil de aprender en español, eso son los números. Menos mal que no somos profesores de francés... Uffff, no veáis lo complicado que es este tema en esa lengua. Pero, aún siendo fácil, nuestros niños muchas veces presentan dificultades para recordarlos y también al pronunciarlos.  Por eso, es bueno que después de la instrucción y cada poco tiempo, llevemos un juego a clase para repasarlos y practicarlos. Como actividades de precalentamiento funcionan genial.

   Si vienen ustedes de Occidente, algunos de los juegos que les voy a presentar, les parecerán de los más comunes. Sin embargo, aquí en la China no todos saben lo que es un BINGO, así que con la intención de compartir, ahí voy...

BINGO

   Es un juego de azar cuyo origen, según algunos, data del siglo XVI y es de lo más popular en nuestro país. Anda que no le gusta a las viejillas echarse su bingo los domingo, ¿eh?

   Se juega así: A cada alumno se le hace entrega de un cartón de bingo, que contiene números elegidos de forma aleatoria del 1 al 90. A continuación, se les explica que tienen que tachar aquellos números que oigan y tengan en su cartón. Una vez consigan tener todos los números marcados, tienen que gritar ¡BINGO!. Para ello, la profesora deberá ir diciendo los números, de forma aleatoria, alta y clara y sin repetir. Una vez el alumno cante BINGO, se llevará a cabo la comprobación de que todos han sido dichos. Yo, personalmente y con el objetivo de aumentar la motivación de los estudiantes, suelo premiar al ganador. Quizás un dulce, una libreta o un lápiz... Un detalle tan pequeño, no sabéis lo bien que funciona a veces.


   En el siguiente enlace, podréis crear cartones de bingo reales, tal cual los utilizamos en España.
http://www.bingo.es/cartones-bingo/ ¡A jugaaaaaaaaaaaaar!

NÚMERO PROHIBIDO

   Este juego sí que lo conocen en China y a los niños les encanta. Lo podéis poner en práctica tanto al principio de la clase como al final de la misma.

   Pedimos a los alumnos que se pongan de pie y que formen un círculo. Entonces, les explicamos que vamos a jugar al número prohibido. ¿Qué? ¿Cómo se juega? Muy sencillo, los alumnos van a empezar a contar, pero no podrán decir, por ejemplo, el 4, ni múltiplos de 4, ni ningún número que contenga el 4. En su lugar, tendrán que decir una palabra en español y que ésta no sea repetida.

   Por supuesto, el despistado que falle tendrá que ser penalizado. Yo suelo hacerles bailar (los chinos lo odian), cantar o leer un trabalenguas para practicar la erre fuerte. Las risas están aseguradas y con ellas, también la práctica de los números.


BATALLA NUMÉRICA

   Este juego es muy divertido y a medida que vamos avanzando con el aprendizaje podemos ir complicándolo, así que tomad nota porque el éxito está asegurado.

   Dividimos al grupo en dos. Yo, por ejemplo, los divido por clases o por sexo, aunque esto último no me gusta hacerlo demasiado. Con esto, incentivamos a los alumnos a competir y con ello conseguimos aumentar la motivación.

   Yo tengo la suerte de contar con dos pizarras en mi clase y puedo llevar esta actividad a cabo en grupo clase abierto, lo que la hace mucho más interesante. Aunque con una pizarra sola también se puede, un grupo a cada lado de la misma. En cada una de las pizarras, pegamos con imanes tarjetitas de colores con los números del 0 al 9. Luego elegimos a dos alumnos, uno de cada grupo y, entonces, comienza la batalla. La profesora dice un número en alto, sin repetir, y los alumnos tendrán que formar dicho número haciendo uso de las tarjetas de colores. El más rápido y acertado, gana punto para su equipo. Por supuesto, sus compañeros de grupo les pueden echar una mano desde su sitio. Cada dos o tres números, cambiamos a los estudiantes para que todos puedan participar.


   Si los alumnos ya identifican la mayoría de los números, esta batalla se puede complicar. Para ello, llamamos a una gran guerrera numérica, LAS MATEMÁTICAS. Ella nos va a echar una mano. En lugar de llamar un número, la profesora y su nueva aliada, dirán... “24 + 12, igual a...” Los chavales tendrán que identificar los números, también la operación, realizarla y luego, “escribir” con las tarjetas el resultado. Os aseguro que es muy divertido.

   Bueno, y de momento eso es todo lo que os cuento en esta primera entrada sobre los números y cómo jugar con ellos. Pero tranquilos, que hay muchos juegos más para aprender a contar y pienso compartirlos todos, todos, todos.

   Cinco, cuatro, tres, dos, uno.... La batalla CONTINUARÁ.

Apuesta y gana con el subjuntivo

Por Nélida Tójar

   ¿Difícil el subjuntivo? Noooo… Siempre intento quitarle hierro cuando oigo a mis alumnos quejarse de este tiempo verbal, pero rara vez funciona. Conjugarlo está chupao; entenderlo sí, lo entienden, pero aplicarlo correctamente es bien distinto.

   Buscando cómo repasar el subjuntivo de un modo más ameno, encontré este parchís estupendo que alguien, a quien hay que hacerle la ola, se molestó en construir y en compartir, en formatos pdf doc además; es decir, que si algo no te gusta, lo puedes cambiar con Word.


   Las normas del juego del parchís son bastante simples, se pueden encontrar en la web fácilmente. En este en concreto el jugador avanza según lo que marque el dado y construye una frase que contenga una estructura determinada propia del subjuntivo (la mayoría de las veces) y escrita sobre la casilla en la que cae. A su vez, en las casillas hacia la meta o casa hay escritos una serie de verbos en infinitivo.


   Pero avanzar por avanzar con una ficha, sabiendo que cada vez que tiran van a tener que pasar una prueba componiendo una frase de subjuntivo, no tiene mucha emoción, la verdad… Ni siquiera la recompensa de un premio final que el profesor pueda llevar al aula les acaba de convencer, porque el camino a recorrer es largo y tedioso… Además, una persona tira y los demás sólo esperan, no participan más que comprobando si la frase es correcta o no… buah! eso lo puede hacer el de al lado, no hace falta que yo esté atento…

   Bueno, pues aquí es donde hay que acudir a todo lo que sabemos de nuestros estudiantes chinos: son jugadores natos. Les encanta jugar, y si es con dinero, mejor. Así que ahí va la idea: reparte dinero falso a cada equipo o a cada jugador (verdadero también vale, pero igual entonces tienes alguna pérdida) y reta a tus estudiantes a utilizar los verbos que están en las casillas de equipos o jugadores contrarios. Por cada verbo del otro que consigan introducir en su frase coherentemente, ese “otro” te da 20 dólares, 20 euros, 20 yuanes,… lo que elijas.
Todo lo que necesitas: tablero, fichas, dados y dinero
   De este modo todo el mundo está atento a la frase que va a construir el equipo que está jugando, por si elige verbos de tu lista, porque entonces te tocará pagarle, y para tumbarle rápidamente la frase si no conjuga el verbo correctamente o si la frase no tiene coherencia.

   Mi consejo: pasa de las normas de “si caes aquí o allá te comes la ficha del otro, cuentas 20, pero si el otro no tiene todas las fichas fuera de casa bla bla bla…”. No sirven más que para marearles y, normalmente, las clases son demasiado cortas para eso: con una sola ficha es suficiente. Basta con explicar, eso sí, las reglas básicas del funcionamiento de nuestro juego. Más de una vez caemos en la tentación de correr en la explicación previa, yo la primera, para llegar pronto a lo divertido, y luego te toca recular y empezar de cero otra vez.

   ¿El subjuntivo? ¡¡¡Con el subjuntivo te haces rico!!!


  Algunas palabras que te serán útiles:

Tablero:  棋盘
Casilla:  格子
Dado: (TIRAR el dado)   骰子
Turno:  次序
Ficha:  筹码

Entre maniquíes

Por Leticia Caballero 

   “Entre maniquíes” es el título de una unidad didáctica que presenté a concurso no hace mucho tiempo. No mereció ser ganadora del premio, pero os la presento porque quería contaros una forma original y diferente de abordar la compresión lectora y repasar el vocabulario de la ropa. La unidad la podéis encontrar en el siguiente enlace:

   Estamos acostumbrados, quizás por pereza, rutina o simplemente costumbre, a realizar compresiones lectoras basadas en texto y preguntas. Pero todos sabemos que, aunque funciona, no siempre es la opción más amena. Yo, en mi afán de realizar clases divertidas, motivadoras y, a veces, incluso hasta un poco locas… TUVE UNA IDEA. Os la cuento, ¿vale?

   Con el objetivo de dar por cerrado el tema de la descripción física, en el que trabajamos, además de los adjetivos calificativos para describir el aspecto de las personas, el vocabulario de la ropa, realicé una compresión lectora, muy simple, dirigida a mis alumnos de primer año. Para llevarla a cabo, además del texto, hice la maleta y traje a unos cuantos amigos de plástico a la clase.

   Organizamos a los alumnos en grupos de 5 o 6 personas y, a cada uno de ellos, le hacemos entrega del siguiente material: el texto, la foto de una cara, colores y uno de nuestros amigos inflables, un maniquí. Aquí es donde empiezan las emociones. Primero sorpresa, luego la risa y, finalmente, el cachondeo. Aún así, pasado el impacto del primer contacto con un muñeco que cuenta con delantera y no lleva nada de ropa, comienzan a desarrollar la actividad sin problema.
Textos
Cara
Maniquí desnudo
   En el centro del aula, colocamos la maleta con toda la ropa que necesitamos para que nuestros alumnos lleven a cabo la actividad. Leyendo el texto, los estudiantes tendrán que vestir al maniquí y pintar la cara de su personaje.

   Una vez los alumnos han acabado de realizar su ardua tarea relacionada con el mundo de la moda, hacemos una exposición de todos los maniquíes y en, grupo clase abierto, votamos al mejor vestido o más guapo. Para acabar, llevaremos a cabo una ronda de preguntas relacionadas con nuestros, ahora vestidos, amigos de plásticos para que los alumnos sigan repasando material visto y además trabajemos la destreza oral.
Y ahora a ver quién es el más guapo...
   ¿Qué os parece la idea? ¿Se os ocurren otras formas de trabajar la comprensión lectora de forma amena?

   Una vez más, me despido animándoles a todos a compartir ideas, opiniones o reflexiones. ¡Hagamos este blog entre todos!

miércoles, 16 de octubre de 2013

Patatas, huevos, sal y ¡español!

Por Leticia Caballero   

  Si hay algo que los chinos y los españoles tenemos en común, eso es la pasión por la comida. Ellos, por la suya y nosotros, por la nuestra… Pero vamos, que en las dos culturas lo de zampar gusta, aunque a ellos se les note menos… ;-)

   Sabiendo esto, y con la intención de acercar a mis estudiantes a la cultura y forma de vida de España, decidí montar en la clase una cocina y convertirles a ellos en aprendices del arte culinario español. No me caracterizo por ser la mejor cocinera del mundo, pero la tortilla me sale de rechupete, así que… ¡Aceite al fuego, que empezamos con nuestra clase de cocina!

   El mejor contexto para llevar ésta a cabo es ligarla al tema de la comida, cuando estudiamos cómo comprar o cómo pedir en un restaurante. Y así, lo hice yo.

   Escribimos el nombre del plato o los platos a cocinar, así como los ingredientes, en la pizarra y pedimos a los estudiantes que identifiquen éstos en la bolsa de la compra y los vayan sacando y colocando en la mesa. A continuación, ejemplifico los pasos que tienen que seguir. Todo en español. Lo hacemos poquito a poco. Primero, un paso, y les dejo realizar, luego otro y continuamos… Con cada paso que explicamos, seria interesante escribir los verbos que utilizamos en la pizarra también. Así se van familiarizando con ellos.
Los preparativos
   Además de la tortilla de patatas, también les enseño a preparar “Plátanos con galletas”. Es una merienda típica de Canarias, muy facilita de llevar a clase y que además les suele encantar. Plátanos, galletas María y naranjas. Los plátanos los escachamos utilizando un tenedor hasta que queden hechos papilla. Y lo mismo,  hacemos con las galletas. Esta es la parte más divertida. Metemos las galletas en una bolsa, la cerramos y, botella en mano, nos liamos a zarpazos con ellas hasta que queden completamente destrozadas. Luego, lo mezclamos todo y, por encima, le exprimimos media naranja. Lo ponemos bonito… y ya. ¡Listo para comer!
Postre canario
   Los chavales disfrutan, concentradísimos, pelando las patatas, escachando los plátanos o peleándose con las galletas. Al final, todos juntos y alrededor de la mesa, nos zampamos tan merecido pincho y los niños se van de clase, con algo nuevo aprendido y el estómago lleno. Y ya sabemos todos lo bien que esto último le ha ido a muchos en el arte de la conquista.
Máxima espectación
   Eso sí, el profesor no puede despistarse en ningún momento. Recordemos que estamos trabajando con aceite caliente y fuego. La seguridad de nuestros estudiantes tiene que ser lo primero.  

   Para completar la actividad, yo suelo entregar por escrito las dos recetas, así como un cuestionario sobre ambas. Se trata de una compresión lectora, que además les servirá como modelo para la tarea final, que no es otra que escribir la receta de su plato chino favorito.

   Espero que os haya entrado a todos el gusanillo y que pronto andéis pretendiendo ser el “Chicote” de vuestras clases.

lunes, 14 de octubre de 2013

Blogs de referencia I

Por Nélida Tójar   

   Hoy os quiero presentar un blog del que los foreignschoolers nos consideramos fans, así, con ese, como diría la Agrado de Almodóvar. Se trata de http://creativelanguageclass.wordpress.com

   Es imposible no adorar esta página. Bueno, mejor dicho: sólo es posible no adorar esta página si no puedes llevar a tu aula la filosofía y actividades que estas dos profesoras estadounidenses proponen, porque entonces la rabia será de órdago y la odiarás.

   Siempre preocupadas por llevar materiales auténticos al aula, llevan esto hasta el extremo. Más de lo que ellas hacen sería coger a los niños, soltarles en la plaza Mayor de Guanajuato y dejarles interactuar con los viandantes. Os voy a poner solo dos ejemplos: lo que ellas llaman “real world homework” y “lecturas auténticas para aumentar vocabulario”.

     Pensando en lo aburrido de las tareas del Libro de Ejercicios que tenían que mandar como deberes (y lo inútil, porque sabían que se las copiaban unos de otros), se les ocurrió la idea de asignar actividades que estuvieran directamente relacionadas con lo que ellas llaman el mundo real: es decir, desenvolverte en una situación comunicativa real. Y ahora pongo ejemplos para que se entienda.

   Si la función comunicativa de la unidad que están trabajando es la de saber desenvolverse en el médico, no les pidamos que rellenen ejercicios de huecos con síntomas, que conjuguen “me duele” en todas sus formas 3 veces y que busquen todas las partes del cuerpo humano que empiezan por eme; Kara y Megan, las autoras del blog, les proponen a los alumnos un listado de unas 10 o 12 actividades reales de las que tienen que elegir 5. Traduzco aquí algunas de las que cuelgan en la foto de su web y que corresponderían a esta unidad (no puedo leerlas con claridad, así que espero acertar con la traducción):

1)      Ten una conversación de mensajes con alguien sobre algo que te está doliendo y cómo tratarlo.
2)      Juega a “Operando” y di las partes del cuerpo según las vayas sacando.
3)      Encuentra un artículo sobre lesiones deportivas. Sugerencia: http://espndeportes.espn.go.com.
4)      Crea un dibujo de un cuerpo de tamaño real y nombra 15 partes. Hazle una foto o tráelo.
5)      Responde a la entrada “no me siento bien, estoy enfermo, etc” en el wikispace de la clase o en Edmodo (ambos espacios en la red para compartir información entre profesores y alumnos en este caso).
6)      Canta canciones infantiles como (y pone tres ejemplos, todos de canciones relacionadas con esta unidad). Grábate o hazlo en clase.
7)      Encuentra un anuncio médico. Sugerencias: en revistas, en Internet o en periódicos.
8)      Graba un vídeo describiendo síntomas de una enfermedad o de una lesión de un accidente.
9)      Escribe un párrafo describiendo una vez que fuiste al médico, ¿qué te pasaba? ¿cuáles eran tus síntomas? ¿qué te propuso hacer para sentirte mejor?
10)  Escucha una canción que nombre partes del cuerpo. Bájate la letra o averíguala. Sugerencias: Cuidarte el alma, La Tortura

   Para bordar la idea, han creado unos sellos de caucho donde no pone “correcto” e “incorrecto”, sino “me gusta”, “¡qué bueno!”, “¡muy bien!”, y lo estampan sobre las actividades realizadas una vez corregidas.
Deberes del mundo real
   Allá vamos con otra propuesta: dar lecturas verdaderas para identificar nuevo vocabulario. De nuevo abordamos la unidad del médico. Las profesoras buscan en Internet documentos reales, los imprimen en color para aumentar la sensación de autenticidad, numeran las lecturas y simplemente señalan a los alumnos cuántas partes del cuerpo deben encontrar en cada una de ellas. ¿Y para deberes? Buscar ellos mismos una lectura auténtica.

   Algunos tipos de lecturas:

   Esto son solo dos ejemplos de su afán por mostrar a los alumnos que el lenguaje que estudiamos en el aula hace posible la comunicación, que ese y no otro es su mayor potencial, y que no solo sirve para rellenar cuadernos y tener buenas notas.

   Pero de este blog no se puede desperdiciar nada: tiene unas ideas geniales para decorar la clase, explica rutinas que ellas siguen para gestionar el aula y que les funcionan de maravilla. Esto sumado a los juegos, las propuestas para trabajar con las películas o los materiales de actividades divididas por competencias, hacen de este blog una parada obligada en la red. Inconvenientes: que está en escrita en inglés y que desde China no es de fácil acceso. Pero todo es posible si uno se lo propone.


   Esperamos que la disfrutéis tanto como nosotros y, sobre todo, que podáis trasladar algunas de sus propuestas a vuestras clases, y así podáis adorarla como nosotros y no abominar de ella.

jueves, 10 de octubre de 2013

Dando color a las conjugaciones verbales

Por Adrián Biarje   

   Las conjugaciones verbales del castellano son una de las dificultades de nuestros estudiantes; para intentar facilitar la tarea y motivar a los estudiantes, yo les pido que traigan los colores a clase y  me aseguro de que tengo tizas de colores suficientes en la clase…


AND- AR       
 COM-ER
VIV-IR
Yo           
ando
como
vivo
andas
comes
vives
Él/Ella
anda
come
vive
Nosotros/as
andamos
comemos
vivimos
Vosotros/as
andáis
coméis
vivís
Ellos/as
andan
comen
viven

   Aunque utilizar colores para marcar las conjugaciones no es nada nuevo, no muchos profesores ni libros utilizan este recurso.  Además las tres conjugaciones en presente de indicativo tienen partes comunes, ¿por qué no remarcarlo para que sea obvio e intentar animar a los estudiantes? ¿Por qué no presentarlo como un juego? 

   Después de haber copiado la tabla en la pizarra, hago preguntas a los estudiantes: ¿qué persona es siempre igual?, ¿qué tipo de conjugación es distinta?, ¿a cuál y como se parece?, ¿cómo he marcado esa diferencia en la tabla?, ¿por qué no se dice vivíis?  Humildemente, creo que hacerles pensar es una forma de que asimilen el contenido y presten atención a la forma. 

   Otra opción es presentar primero la tabla sin colores y pedir a los alumnos que marquen ellos mismos las diferencias, o primero (o después de haberles dado tiempo para pensar con la tabla vacía) mostrar una conjugación como modelo y que ellos prueben con las restantes.  La elección de una de estas opciones depende del grupo de estudiantes con el que trabajemos y del tiempo que podamos/queramos dedicarle en la clase.

   Después les explico que, incluso aunque el verbo sea irregular, en muchas ocasiones tienen patrones comunes, y les pido que cada vez que se encuentren algún verbo irregular marquen tanto la parte irregular como regular, por ejemplo el verbo “estar” en presente de indicativo ¿no se trata de una primera conjugación regular con una “y” en la primera persona? Algunos profesores, también les piden que cada vez que se encuentren un verbo nuevo lo conjuguen al final de la libreta, ¿por qué no añadirle un código (secreto)?

   Cuando ya hemos trabajado con las conjugaciones, les pido que cierren las libretas, se levanten y  se dividan en tres grupos; les doy una tiza por grupo y divido la pizarra (por desgracia yo sólo tengo una) en tres partes. Entonces escribo o leo en voz alta (dependiendo de los ciclos lunares) un verbo en la pizarra y cada participante de cada grupo tiene que correr a la pizarra escribir una persona conjugada del verbo, correr hacia el grupo y pasarle la tiza al siguiente miembro. El grupo que primero acabe de escribir se lleva dos puntos y cada respuesta correcta suma un punto.

   De esta forma aprenden y se mueven….  Mens sana in corpore sano