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domingo, 18 de mayo de 2014

Lucha de pasados

Por Nélida Tójar

    Existen muchas maneras de explicar el contraste de los pasados indefinido e imperfecto, pero mi especialidad es llevar actividades al aula para practicar aquello que aprenden en la clase de gramática. Así que, tras atacar a cada uno de ellos por separado, llegó el día en que los puse el uno frente al otro.

   Como muchas veces, la red es mi gran aliada para que broten las ideas. En este caso encontré una actividad que me pareció fabulosa para hacer con niños. Está aquí: http://jramonele.blogspot.jp/2009/04/los-detectives.html

   La resumo brevemente: se trata de montar en un rincón del aula la escena de un crimen. ¿Cómo? Con huellas por todas partes aprovechando los elementos del lugar como la ventana, el suelo, un escalón, la puerta, etc. y un par de objetos desconcertantes. La actividad consiste en imaginar y escribir qué pasó aquí ayer. Es decir, hay que usar indefinido e imperfecto. Hasta aquí evidente, ¿no? Ahora os voy a contar cómo yo la hice con mis alumnos chinos.

   La escena del crimen la monté en un rincón del patio, porque mi aula es muy pequeña. Utilicé huellas de pies descalzos, de zapatos, de manos, y huellas de perro: solo hay que imprimir unas cuantas y colocarlas de modo que tengan algún sentido. No hagas como yo, que puse algunas de gato trepando por el árbol (al menos eso creía yo), para que luego te venga un “marisabidillo” de éstos que tienes en clase y te diga que los perros no pueden subir a los árboles, y que eso no puede ser un gato por el número de yemas que tiene el dibujo. Apaga y vámonos.

Los elementos
   También coloqué estratégicamente un paraguas, unos guantes de fregar, un periódico y unas tijeras. Al llegar a la escena, generas un poco de tensión, en plan ¿qué habrá pasado aquí?, para luego hacer grupos de 4 personas con una tarea: redactar el suceso utilizando los dos tiempos verbales que nos traen de cabeza.

   Deja que exploren el lugar, que imaginen una historia y que hagan un trabajo de redacción colaborativo. Y ahora viene cuando la matan: un grupo leerá su suceso y otro lo interpretará. Eso implica que el que actúa tiene que estar bien atento para escuchar una historia que tiene que interpretar y que no conoce de antemano. Con ello nos aseguramos prácticamente la atención del resto de grupos y, por supuesto, las risas.

Imaginando qué ocurrió ayer
Trabajando en equipos
   Si te da tiempo, puedes ir corrigiendo a medida que van redactando; también puede ser cuando actúan, recalcando el verbo incorrecto, “¿entraba?, ¿seguro entraba?” Y siempre salta alguien que dice “no, entró”. Y si quieres aprovechas para explicar por qué. A mí me tocó repetir muchas veces, no tanto porque dijeran el tiempo verbal equivocado como porque no lo escuchaban bien o se despistaban.

Interpretando el suceso
   Al final de las interpretaciones es interesante recordarles en qué ocasiones usábamos un verbo y en qué ocasiones otro, incluso con ejemplos de las historias que acabamos de ver.

   Con este ejercicio he descubierto la pasión interpretativa que tienen algunos de mis alumnos que, por supuesto, pienso sacarle todo el jugo en futuras actividades. 

   Otra idea: la escena la puedes utilizar también para recrear la un crimen y abordar así el género periodístico del suceso. Pero esto ya es otra historia y otro nivel.

   Cuéntanoslo si te animas a probarla.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Luces, disfraces,... ¡Teatro en español!

Por Adrián Biarje 

   Algunos expertos en adquisición de lenguas defienden que la razón por la cual las niñas suelen ser mejor aprendientes  de lenguas que los niños se encuentra en que los juegos y pasatiempos de las niñas suelen implicar más la utilización de la lengua (jugar a papás y mamás, las muñecas…), mientras que los niños suelen preferir actividades más físicas que no requieren  hablar (fútbol, baloncesto…).

   Por eso, sin duda creo que el teatro es una buena opción para amenizar las clases de español y practicar la expresión oral; sin embargo, escribir una obra uno mismo lleva mucho tiempo y no todos gozamos de la misma inspiración, por eso hoy os quería presentar un material que a mí me gusta mucho y que creo que es muy útil.


   Las ventajas de este libro son que, como su propio nombre indica, son mini-representaciones: es decir obras muy cortas que no llevan demasiado tiempo. Además, cada obra tiene un número diferente de personajes de entre 3 a 12, por lo que se puede adaptar al tamaño del grupo que tengamos; además, la temática se adapta muy bien a un público adolescente con temas divertidos pero sin tocar temas “delicados”, por ejemplo, un timo en una tienda, una broma (no pesada) en una clase…   Además al comienzo de la obra se presenta información como:
  • Presentación
  • Objetivos lingüísticos (que nos permite introducirlo en un momento u otro del aprendizaje, practica)
  • Notas para la presentación (algunos consejos, materiales necesarios)
  • Para ampliar la duración de la obra (ideas interesantes para seguir explotando la historia)
  • Personajes (una descripción del número y sus características)

   La verdad es que las obras que hemos representado siempre han salido muy bien y los alumnos disfrutan haciéndolas, yo viéndoles actuar y practicando los puntos gramaticales que estamos estudiando sin darse cuenta.