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lunes, 7 de diciembre de 2015

"SPEED DATING" en la clase de español

Por Leticia Caballero
   El amor es siempre un tema que a mí me viene de perlas para despertar la motivación de los alumnos. Y aunque ellos tienen problemas con eso de trabajar con un compi de distinto sexo, esta vez no les iba a quedar otro remedio. Yo andaba convencida de montar una sesión de citas rápidas en la clase con el obejtivo de practicar la lengua hablada, bajo la presión temporal.
   Ni corta ni perezosa, moví sillas y mesas para que la cosa se asemejase más a lo real. Eché a los chicos de la clase y coloqué a las chicas en su asiento, con una fotografía en su mesa, en la que sus “posibles amantes” tenían que dejar registro de lo que ésta les contaba.
En lugar de utilizar fotografías de las chicas de la clase, hemos utilizado estos divertidos dibujos.
   Los chicos, en un 1 minuto, tenían que hacerle el máximo número de preguntas a las chicas, para averiguar cosas de su infancia y dejar constancia de lo aprendido sobre cada una en un papel. Tras 60 segundos, DIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIING, sonaba un timbre y todos los chicos tenían que cambiar de asiento. Comenzaban de nuevo las risas, las preguntas, las bromas de ellas hacia ellos, los codazos de Miguel a Raúl…
Los chicos intentando averiguar todo sobre las chicas
Y tomando nota
    Como bien podéis suponer, buscaba que mis estudiantes trabajaran la expresión oral y el uso del pretérito imperfecto para hablar sobre su niñez, sus estudios, sus juguetes… ¡OBJETIVO CONSEGUIDO! Una vez más, mis niños superaron barreras personales para seguir aprendiendo nuestra lengua y, además, descubrieron que se lo habían pasado teta. ¡Y encima, también hemos decorado una esquina de la clase!
Los resultados, que nos han servido para decorar la clase. ¡Ahora solo nos faltan los chicos!

miércoles, 4 de marzo de 2015

10 Cosas que hay que tener en cuenta antes de firmar un contrato en China

Por Leticia Caballero

   Son muchos los occidentales que, ante la imposibilidad de conseguir un trabajo en aquella parte del mundo, se aventuran a coger el avión y plantarse en el gigante asiático, con el sueño de emprender una aventura nueva, de progresar e incluso de hacerse millonario. Si lo miramos bien, China se ha convertido para muchos en la América de hace unos años, cuando nuestros antepasados iban a “hacerse las Américas”.

   Pero... No es oro todo lo que reluce. Y por eso, hemos decidido escribir esta entrada. A pesar de la seriedad del tema, intentaremos no perder nuestro tono dicharachero... Esperemos que os sirva.

¿FIRMAR EL CONTRATO CHINO, EN INGLÉS O AMBOS?
   
   Casi todas las instituciones educativas de China tienden a ofrecer el contrato a los extranjeros en chino e inglés. Supuestamente, ambos dicen exactamente lo mismo, pero eso tú nunca lo sabrás porque del contrato chino normalmente no entiendes ni una palabra. ¿Cuál firmas? Pues, lo que hicimos nosotros fue cerrar los ojos, confiar en la institución y firmar los dos. ¿Y qué pasó? Pues resulta, que cuando tuvimos que acudir a él, había cosas que no eran exactamente igual. Y ahí surge el problema. Al haber firmado ambos y estar en territorio chino, el que vale es el que está escrito en su lengua oficial. 

Consejo: Procurad no firmar ningún papel del que no entendáis su contenido. 

Foto de unos de los párrafos del contrato en chino que no coincide con el mismo párrafo del contrato en inglés

Foto del mismo párrafo que en la foto interior, pero de la versión inglesa del contrato

FIRMA, LO FIRMAS. ¿PERO PARA QUÉ?

   El contrato es para nosotros una seguridad. Un documento que nos dice cuáles son las condiciones de nuestro trabajo, los horarios, el salario y las penalizaciones. Y sí, más te vale seguirlo a raja tabla. Ahora, una cosa, no esperes que ello lo cumplan porque cuando no les interese no lo harán. Y nada podrás hacer al respecto. 

Consejo: Respira hondo y quítale importancia.

SEGURO MÉDICO

   Si vienes a China a trabajar y lo haces de forma legal, normalmente los colegios ofrecen, dentro del contrato y en el paquete de los beneficios, un seguro médico. Casi siempre, contratan a una compañía de seguros privada, cuya cobertura es para casos de accidentes dentro del colegio o enfermedades que puedas sufrir durante tu estancia en el país. Este seguro suele ser bastante barato, unos 1000 yuanes por todo un año, y el coste lo suele pagar el colegio.

   Lo que muchos extranjeros desconocen es que desde agosto de 2011, existe una ley gracias a la cual los extranjeros podemos disfrutar del Seguro Social que ofrece el gobierno a todos los trabajadores de este país. Comprende cinco partes: enfermedad, accidente, embarazo, pérdida de trabajo y jubilación. Es un seguro cuyo pago se comparte entre trabajador y colegio. El importe a pagar por el profesor es de un 10% de su sueldo. ¿Os parece alto? Quizás lo sea, pero a veces más vale estar seguros, que inseguros y con la cartera llena.

   Aún así, es importante que sepáis que al abandonar el país, China os devuelve el 80% de lo pagado, pues ya no os vais a jubilar en este país. Esa gestión la debe realizar el colegio.

   Y si sobre esto, queréis una experiencia personal, os cuento la mía. Tras cuatro contratos firmados con el colegio para el que trabajaba, ellos nunca me informaron de ello. Cuando me enteré y les pregunté, se hicieron los sorprendidos. Desconozco si actuaban o realmente desconocían la existencia de tal ley. Pero el final de la película no fue otro que yo dejando el trabajo. Por supuesto, hubo drama, como en todo buen largometraje.

Consejo: Pedid que el colegio os informe del tipo de seguro con el que vais a trabajar y estudiad detalladamente cuál es el que más os interesa. Si vais a estar bastante tiempo en China, os aconsejo que miréis el Seguro Social, pues es el más completo.

Foto de la portada de la Ley sobre el Seguro Social para extranjeros

¿HACER HUELGA? Ni se te ocurra

   Desconozco el gusto de otros occidentales por esta práctica, pero a los europeos nos encanta. Y a los españoles, aún más.

   Cuando llevas mucho tiempo en China, hay cosas que se te olvidan. A la que escribe, por ejemplo, se le olvidó el detalle de que en China están terminantemente prohibidas las huelgas. Quemada con la administración del colegio y extremadamente enfadada por el hecho de que tres meses después de haber empezado a trabajar, todavía no tenía seguro médico, decidí hacer huelga, con otras dos compañeras.

   El colegio reaccionó, sí. Al día siguiente teníamos a una compañía de seguros sentada con nosotros en la sala de reuniones. Pero, también es cierto que nunca olvidó. Para ellos, que un profesor deje de asistir a la clases por este tipo de motivos es una falta extremadamente grave y son incapaces de entender que realmente estos motivos existan.

   Los chinos han sido educados de otra forma y desconocen que la protesta sea un camino para conseguir lo que se merece.

Consejo: No luchéis por vuestros derechos. Aquí no saben lo que eso significa.

PREMIO. Si te he visto, no me acuerdo.

   Muchos extranjeros comparten el sentimiento de, al comenzar a trabajar en un colegio chino, estar a veces excluido, apartado. Es cierto, que nosotros no tenemos ni la mitad de las funciones que tienen nuestros compañeros nativos. El hecho de no hablar ni poder escribir o leer el idioma es una de las razones. La más lógica. Sin embargo, cuando pasa el tiempo te das cuenta que no es la única. El extranjero en China es y será extranjero siempre. Eres contratado para dar clases de tu lengua nativa, aparecer en las fotos del colegio, organizar los festivales ofertados por el departamento, intentar conseguir colegios hermanos... Pero, ahora sí, si algo bueno ocurre... ¿quién se acuerda del forastero? Ni “perris”.

   ¿Qué el colegio gana una beca para que algunos alumnos estudien en España? Pues allí que van ellos y de ti ni se acuerdan. ¿Qué te has dejado el culo para conseguir un colegio hermano en tu país y llega la hora de ir a Madrid a hacer una visita? El presupuesto no llega para tu billete. ¿Qué algunos compatriotas tuyos vienen a visitar el cole? Si te avisan, mejor que no vayas, porque hay ciertas cosas, costumbres y gestos que te sacarán de quicio. Y todo por no preguntarte a ti antes, que al fin y al cabo eres la que conoces a los tuyos.

Consejo: Haz tu trabajo y no te mates. Ellos no lo harían por ti.

MAL ENTENDIDOS, MUCHÍSIMOS.

   No sabemos si por la lengua o por la diferencia cultural, pero los malentendidos son parte del día a día. Las veces que un extranjero padece de frustración son imposibles de contar con una sola mano, tampoco con dos ni con tres.

   Los chinos no saben decir no, a no ser que se trate de dinero, claro. Recibir una respuesta directa a una pregunta extremadamente difícil, si esta es negativa.

Consejo: Trae la maleta llena de paciencia y sigue preguntando hasta recibir una respuesta directa. Si la consigues por mensaje, por correo electrónico o por escrito, mejor. Los chinos son muy olvidadizos y mentirosos.

LO QUIERO PARA AYER

   Es muy típico de los ciudadanos del continente asiático exigir las cosas y pedirlas para ya. Con nosotros, han aprendido que tienen que utilizar el “por favor”, pero lo de avisar con tiempo y prescindir de la improvisación todavía no entra en sus esquemas. A nosotros, estas cosas nos sacan de quicio. Nos frustran. Nos enervan. Pero poco podemos hacer para cambiarlo.

Consejo: Mete un poquito más de paciencia en la maleta.

MAÑANA, MAÑANA, MAÑANA...

   Una de las cosas que me enfadaba en Inglaterra era esa opinión que los inglesitos tienen de nosotros sobre que si somos un poco lentos, algo gandules y poco eficientes. ¡ja! Esos no han estado en China. No voy a hablar maravillas de nuestra querida administración porque todos conocemos lo que tenemos en casa. Ahora, si en España todo es para mañana, en China la cosa se multiplica por el número de sus habitantes. Vamos, que es una cosa exagerada.

Consejo: Sé muy pesado. Ellos cuando quieren algo, no veáis cómo dan el coñazo.

¿TODAVÍA NO HAS COBRADO? PUES SIÉNTATE Y ESPERA

   Los foreignschoolers hemos experimentado de todo en lo que respecta al sueldo. Dos de nosotros cobramos a mes vencido y 15 días después. Es decir, cobramos, con suerte, el 15 del mes siguiente. Y digo con suerte, porque en este país parece ser una práctica bastante común la de retrasarse con los pagos. En mi caso, después de mucho quejarnos, conseguimos que esto se regularizase y a veces incluso nos daban la alegría de pagarnos antes.

   Sin embargo, tenemos a un foreignschooler que cobra por adelantado. Es decir, primero cobra y luego trabaja. Os prometo que cuando me lo contó, no podía salir de mi asombro. ¿Los chinos pagando antes? Como veis, el mundo de los sueldos es una incógnita en el gigante asiático.

Consejo: Seguid metiendo paciencia en la maleta y tened siempre algo ahorrado.

¿NÓMINAS?

   Desconozco si existen o no. Lo único que sé es que en cuatro años yo no vi ninguna. Cuando pregunté, a la decimoctava vez que lo hacía, la chica del Departamento de Finanzas, me dio un documento Word que ponía, literalmente, Leticia Caballero XXXX RMB. Y eso era todo. Imaginaros mi jeto. Más frustración para el cuerpo.

Consejo: No gastéis saliva. No hay nóminas en China.

Y colorín colorado, nuestros consejos pre-contrato han acabado. Esperamos que os sirvan al iniciar una aventura docente en China. Recordad ser pacientes y abiertos con la administración. La recompensa os llegará de mano de los alumnos.

domingo, 12 de octubre de 2014

10 cosas que debe saber un profesor de español en China

Por Leticia Caballero

    Enseñar no es moco de pavo. Eso lo sabemos todos los profesores, ya seamos profes de español, historia, filosofía o matemáticas. Tratar con jóvenes nunca ha sido fácil, sobre todo si como a nosotros, os tocan los que están en la edad del pavo o los que viven en ella de forma continuada.

     Pues bien, la cosa se complica aún más cuando desempeñamos tan preciada función en un país cuya cultura y tradición dista mucho de la nuestra. Por eso, esta semana nos hemos animado a escribir esta entrada, que esperamos os sirva de mucho a todos aquellos que ya están aquí o se vengan al Gigante Asiático a enseñar nuestra lengua.

     Y ahora, dejémonos de rollo y vayamos al grano:

* ¡Quizás, quizás, quizás!

     Los estudiantes chinos siempre dicen sí, pero no siempre ese sí significa sí. Y si ya dicen “quizás”, casi seguro que eso significa no. Y al que dice no, siempre estale eternamente agradecido. ¿Complicado, verdad? No os preocupéis, os lo explicamos.

     Los estudiantes chinos no están acostumbrados a contradecir al profesor, tienen miedo al error y no les gusta nada llamar la atención. Por eso, cuando llegas y, tras la explicación, les preguntas “¿Lo habéis entendido?” y todos contestan “¡Síííííííííí!”, tú te crees el mejor profesor del mundo. Creencia que se viene abajo en cuanto te da por verificar dicha respuesta y te das cuenta que más de la mitad de la clase está completamente perdida.

     En China es muy importante tirar de ejemplos en el momento de dar instrucciones, del mismo modo que es imprescindible comprobar que los estudiantes los han entendido todo de forma individual, porque ellos nunca van a decir “No profe, yo esto no lo pillo”.

     Y nunca os fiéis de esas sonrisitas ingenuas que parecen confirmar que sí que lo han pillado. La llevan años practicando y la tienen más que dominada.

* La pasión, una arma de doble filo.

     Los españoles somos, casi todos, personas apasionadas. Lo sé. Suena a topicazo, pero es que mis estudiantes es la característica que más resaltan a la hora de evaluar mi trabajo. ¿Positivo o negativo? ¿Qué creéis?

     Pues bien, en mi opinión, la pasión puede llegar a ser un arma de doble filo en las aulas chinas. Hasta que los alumnos se acostumbran a nuestros aspavientos, gestos, cambios de voz, etcétera... Muchos de ellos llegan a perderse con nuestra imagen, ignorando los conocimientos que con ella estamos compartiendo. Es nuestra labor, bajarlos de la luna y hacerles comprender que esos movimientos de manos son de los más común en España y que pronto les tocará aprenderlos.

* “Los ninños con los niños y las niñas con las niñas”

     ¿A qué os acabáis de acordar de vuestros abuelos? ¿A qué me habéis juzgado de conservadora nada más leer la fracesita? Pues no chicos, no lo soy. Pero es que después de cuatro años intentándolo... YO DESISTO.

     No les gusta mezclarse e intentar forzarlo puede llevar al fracaso de la actividad. No es su culpa, en ocasiones es el propio colegio quien les lleva a esto. Por ejemplo, en el mío, en las clases de Educación Física, los alumnos son separados según el sexo.

Los niños siempre trabajan entre ellos y las niñas igual.
* Lady Gaga, Michael Jackson, Taylor Swift y para de contar.

     Los personajes famosos, las monumentos más emblemáticos o los eventos más esperados por nosotros, no son, ni de lejos, conocidos para la vasta mayoría de nuestros estudiantes. Y viceversa, por supuesto. De ahí, que en ocasiones resulte algo más complicado llevar a cabo ciertas actividades o hacerles entender ciertas frases hechas de esas que tantos nos gustan a los españoles. Por eso, en China, es mejor no dar por hecho absolutamente nada e introducir todo como nuevo.

* El amor, apuesta segura para el éxito de cualquier actividad.

     Parece una tontería, pero todos los que aquí trabajamos nos guardamos esta carta en la manga. Qué los alumnos no parecen motivados, la sacamos. Qué los alumnos andan distraídos, pues también la sacamos. Qué alumnos se aburren, pues jugamos al amor y todo solucionado.

* Una imagen vale más que mil palabras.

     Este dicho popular no podría aplicarse mejor en nuestras clases de español en China. Entre los estudiantes y nosotros existe una gran diferencia cultural y una barrera idomática en la mayoría de los casos. ¿Cómo enseñar vocabulario? Pues no hay nada mejor para ello que la imagen, ya sea en un PPT, un vídeo, fotos... Todo vale. No lo olvidéis y a capturar todo los que podáis.

Ejemplo de imágenes utilizadas para la presentación de vocabulario nuevo
* Marcar el límite es conveniente.

     Los alumnos chinos están acostumbrados a una figura del profesor muy diferente a la nuestra. En China, el profesor es autoritario y un modelo a seguir, lo que obliga a muchos laoshi a interpretar un papel casi militaresco. Por supuesto, los que venimos del oeste no somos así, ni mucho menos, y esto a veces les lleva a confusión. Que seamos cercanos, hagamos bromas o les dejemos hablar de cualquier cosa en clase, a veces les hace pensar que con nosotros no hay limites. Que nos pueden vacilar, sobre todo en chino. Por eso, es bueno marcar un poco la distancia. Hacerles entender que aunque seamos blancos y hagamos estupideces en clase, seguimos siendo el profesor y que, como decía mi madre, el respeto es muy bonito.

* Un líder

     Con los años me he dado cuenta de que este método, que al principio rechazaba y me negaba a utilizar, funciona y muy bien. En este país, cada clase tiene varios líderes asignados a los que el resto de alumnos respetan y que ayudan al funcionamiento del aula. Recordemos que el mínimo de estudiantes por clase en China es de 50. Pues bien, hacer uso de estos en nuestra hora de clase es más que positivo. Sus labores no son otras que recoger los deberes, ayudar a la profesora en el mantenimiento del orden, verificar que la labores de limpieza del aula se llevan a cabo... Mi vida era mucho más caótica cuando me negaba a utilizar este método y la de ellos también. Al fin y al cabo, es ésta una cultura acostumbrada a seguir a sus líderes sin rechistar.

* El Tibet, Taiwán, la demoracia, la homoexualidad y algunas otras cosas más.

     Antes de llegar, es conveniente que consultéis en la red cuáles son esos temas típicos de los que más vale no hablar en esta parte del mundo. Normalmente, cuando un profesor extranjero llega a un colegio chino recibe un documento en el que se menciona de manera superficial aquellos tópicos que son preferibles no tocar en clase. Yo, en mi caso, lo sigo a raja tabla, paso de complicaciones, aunque es cierto que en varias ocasiones algunos de mis estudiantes me han preguntado al respecto, sobre todo por la homosexualidad y el papel de esta en España. ¿Cómo reaccionar? Diciendo la verdad con una frase sentenciosa y corta y cambiando de tema lo antes posible.

* “Shang ke”, Anjing”, “Xia ke”...

      A los extranjeros no se nos exige en ningún momento hablar chino. Es más, algunos colegios prefieren que no lo hablemos para que todas las comunicaciones se lleven a cabo en la lengua meta o en inglés, su obsesión. Pero yo, personalmente, considero que conocer algunas palabras claves tampoco está de más. El chino es difícil, pero no imposible, sobretodo si se administra en dosis pequeñas. ¿Cuáles son tus palabras claves? Pregúntale a tu compañero y úsalas cuando creas convenientes. La reacción de los chicos tampoco tiene desperdicio.

     Y esto es todo amigos. ¿Añadiríais alguna otra más?


     Un saludo y hasta la semana que viene. 

viernes, 13 de diciembre de 2013

Class Dojo y todo bajo control

Por Nélida Tójar

   Class Dojo es una herramienta que siempre he visto recomendada en Edmodo* para manejar esas clases rebeldes que en ocasiones se nos escapan de las manos. Podría parecer que en China los niños son tímidos y calladitos, siempre obedientes a las órdenes del profesor; pero no todos son así, más cuando se trata de las clases del profesor extranjero, con sus pros y sus contras.

   Si es tu caso o crees que necesitas más control sobre el comportamiento de tu clase, te animo a probar esta herramienta de fácil uso. Sólo necesitas una conexión a internet en el aula.

   Puedes entrar a Class Dojo desde este link: http://www.classdojo.com/


   Lo primero que hay que hacer es registrarse como profesor, y en posteriores ocasiones solo necesitas pinchar en iniciar sesión y poner la dirección de correo que hayas dado y una contraseña. En la pestaña gris de arriba a la izquierda puedes cambiar el idioma.

   Básicamente se trata de crear una clase, rellenando datos básicos como la materia y el nivel, y en ella introducir a tus alumnos; la aplicación asigna a cada alumno un avatar, todos de lo más divertido:


   De lo que se trata es de reforzar un comportamiento positivo o de amonestar uno negativo, todo ello de manera pública y durante la marcha de la clase. Para ello, una vez creado el grupo con el que trabajas y cuando comience tu clase, haces click en inicio y te aparecerán todos los alumnos. La aplicación misma tiene generados una especie de puntos positivos y negativos tales como “participa”, “trabaja duro”, “habla fuera de turno”, “molesta a los demás”, pero cada profesor puede añadir los suyos propios.


   Class Dojo genera informes del comportamiento de la clase como grupo o de un alumno en concreto, que además podemos imprimir y mostrar a quien corresponda.

   Algo bastante llamativo es que tanto los alumnos como sus padres pueden obtener un código (distinto cada uno) con el que acceder al programa y visualizar su comportamiento el alumno o el de sus hijos los padres.

   En este enlace podréis encontrar un tutorial en castellano sobre el uso de Class Dojo explicado por un maestro español. Él lo recomienda para primaria, pero podemos usarlo en secundaria perfectamente: http://www.youtube.com/watch?v=q8yiYC0nf4I

   ¡¡Suerte con vuestros pequeños monstruítos!!


*Edmodo es una interesante plataforma para profesores y alumnos de la que os hablaré en otra entrada de este blog.