martes, 2 de febrero de 2016

Feliz Año Nuevo chino

Por Leticia Caballero
El otro día caían copitos de nieve en la ciudad de Cantón. Algo que no pasaba en 30 años. En China hace frío y mucho. Este año, la festividad más importante para los chinos llega antes de lo normal. El país ya está movimiento y nosotros haciendo las maletas para irnos cuanto antes a cualquier lugar en el que el sol brille y el calor apriete. Los foreignschoolers cerramos por vacaciones, pero no lloréis… ¡VOLVEREMOS!
Os deseamos a todos un feliz comienzo en este el año del mono y nos vemos a la vuelta.
¡Feliz Año Nuevo Chino a todos!

martes, 12 de enero de 2016

Con la novia a la espalda

Por Leticia Caballero
   El otro día, de charreta con Guadalupe, una de nuestras colaboradoras, hablábamos de lo dificil que es hacer hablar en la lengua meta a aquellos niños que acaban de comenzar a estudiar español y las horas que gastamos los profesores en pensar actividades o rutinas para empujarles a usar lo poco que saben.
   Y mientras le dábamos al café y compartíamos una tarta de queso en una conocida cafetería de Shenzhen, le contaba la actividad que había llevado yo a cabo esos días con los más pequeños. Fácil de preparar, fácil de llevar a cabo y fácil de entender. Os la cuento.
   Para prepararla, solo necesitamos post- it, tarjetas de colores y un bolígrafo. No más.
Material fácil de preparar y listo para llevar a clase
    En inglés, nuestra lengua en común, les pongo en situación y trabajo en la motivación. Les digo que “ayer estuve visitando a una pitonisa y conseguí averiguar con quien se va a casar cada uno de ellos”. Como conzoco bien a mis estudiantes, sé que con esa sola frase ya los tengo a todos expectantes. Y es entonces cuando paso a explicar la actividad.
   Dividimos a la clase por parejas. A uno de los componentes, le pegamos un post- it en la espalda con la información que quiere averiguar y le damos una tarjeta en la que tendrá que escribir los datos de su posible cónyuge. Para averiguarlo, tendrá que ir haciéndole preguntas a su pareja, quien le irá contestando a cada una de ellas.
Uno de los alumnos durante el desarrollo de la actividad

Tomando notas de su futuro novio
   Una vez terminada la actividad, tendrán que contármelo a mí.
   Luego, cambio de rol y vuelta a empezar.
   ¿Cómo trabajáis vosotros las expresión oral con los alumnos de un A1? ¿Os resulta fácil hacerles usar lo poco que saben de la lengua meta?

miércoles, 30 de diciembre de 2015

¡FELIZ 2016!

Por Guadalupe Morales (Edición de Nélida Tójar)
  Qué suerte tenemos de poder volver a contar con la colaboración de la profesora Guadalupe Morales, y más en una ocasión tan especial como es la celebración del Año Nuevo. Como recordaréis, trabaja en el Politécnico de Shenzhen con jóvenes de entre 16 y 20 años, con quienes ha realizado este vídeo de felicitación.
Se acerca el año nuevo y los profes y estudiantes de ELE en China estamos deseando hacer llegar a todo el mundo nuestros buenos deseos, y si es en español, pues mejor que mejor.
Hace unas semanas les propuse a mis alumnos esta media frase:
- Os deseamos un 2016…
y les pedí que la completaran con la palabra que ellos quisieran.
Unos cuantos vídeos, pósit y risas después, este es el resultado. Esperamos que lo disfrutéis tanto como nosotros.
¡Feliz 2016!
Imagen extraída del vídeo

sábado, 19 de diciembre de 2015

Cosas de Tiger para la clase de ELE

Por Nélida Tójar
    Parece que por todos lados me llegan experiencias en el aula de ELE con materiales comprados en Tiger. Supongo que os suena esta tienda danesa de cuidada estética que vende cosas de todo tipo, de calidad y a buen precio. La hay ya en muchas ciudades españolas, y entiendo que también europeas. Me temo que a China no ha llegado, ¿a alguien le suena haber visto alguna?
   Leo cosas fantásticas que hacen los demás y recuerdo que yo también me he paseado por los pasillos de la tienda y se me han ocurrido mil cosas que hacer con todo lo que iba viendo. Os voy a contar una concreto que llevé a cabo; cuesta un poco de tiempo prepararla, pero creo que vale la pena.
   En su momento, me llamó la atención este juego de recortables.
Juego de recortables
   Lo que hice fue montar yo misma  los cubos de cartón que consisten en caras, partes de arriba del cuerpo y partes de abajo. Las coloque combinándolos de mil maneras, y les hice fotos.
Haciendo combinaciones

Y más combinaciones
    Luego, estas fotos las convertí en tarjetas plastificadas, y ya os podéis imaginar lo que ocurrió: los cubos escampados sobre la mesa, un alumno coge una tarjeta y va describiendo lo que ve para que el compañero vaya encontrando el lado del cubo correcto para formar el personaje que hay en la tarjeta.
Los niños desarrollando la actividad en clase
    Para darle más emoción, puedes poner dos parejas compitiendo entre ellas: gana la pareja que haya explicado y comprendido mejor y más rápido las indicaciones para montar el personaje. Si lo haces así, numera las tarjetas con 1A y 1B, por ejemplo, y tenlo en cuenta a la hora de hacer las fotos para que el cubo que coja una pareja no sea también el cubo que necesita la otra. En este caso, cuando una pareja logra montar el personaje antes que la otra, se anota un punto y pasan a las tarjetas 2A, 2B.
Juego de tarjetas
    Es un modo entretenidísimo de practicar las partes del cuerpo y la ropa; a ellos les encanta competir con la otra pareja y andar buscando entre los cubos.
    Si tienes alguna experiencia con alguna cosita que hayas encontrado en la tienda Tiger, te invito a que la compartas con nosotros. Definitivamente, esta tienda es todo un tesoro para los profesores de ELE. Aquí te dejo unos enlaces para que veas lo que hacen los demás:

lunes, 7 de diciembre de 2015

"SPEED DATING" en la clase de español

Por Leticia Caballero
   El amor es siempre un tema que a mí me viene de perlas para despertar la motivación de los alumnos. Y aunque ellos tienen problemas con eso de trabajar con un compi de distinto sexo, esta vez no les iba a quedar otro remedio. Yo andaba convencida de montar una sesión de citas rápidas en la clase con el obejtivo de practicar la lengua hablada, bajo la presión temporal.
   Ni corta ni perezosa, moví sillas y mesas para que la cosa se asemejase más a lo real. Eché a los chicos de la clase y coloqué a las chicas en su asiento, con una fotografía en su mesa, en la que sus “posibles amantes” tenían que dejar registro de lo que ésta les contaba.
En lugar de utilizar fotografías de las chicas de la clase, hemos utilizado estos divertidos dibujos.
   Los chicos, en un 1 minuto, tenían que hacerle el máximo número de preguntas a las chicas, para averiguar cosas de su infancia y dejar constancia de lo aprendido sobre cada una en un papel. Tras 60 segundos, DIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIING, sonaba un timbre y todos los chicos tenían que cambiar de asiento. Comenzaban de nuevo las risas, las preguntas, las bromas de ellas hacia ellos, los codazos de Miguel a Raúl…
Los chicos intentando averiguar todo sobre las chicas
Y tomando nota
    Como bien podéis suponer, buscaba que mis estudiantes trabajaran la expresión oral y el uso del pretérito imperfecto para hablar sobre su niñez, sus estudios, sus juguetes… ¡OBJETIVO CONSEGUIDO! Una vez más, mis niños superaron barreras personales para seguir aprendiendo nuestra lengua y, además, descubrieron que se lo habían pasado teta. ¡Y encima, también hemos decorado una esquina de la clase!
Los resultados, que nos han servido para decorar la clase. ¡Ahora solo nos faltan los chicos!

lunes, 23 de noviembre de 2015

WAKU, WAKU y la comprensión lectora

Por Leticia Caballero   
   En varias ocasiones, hemos tratado el tema de la comprensión lectora y cómo buscar, encontrar y crear actividades que hagan los ejercicios post lectura más divertidos, entretenidos y en los que consigamos trabajar otras destrezas. Yo, personalmente, os propuse este el año pasado. Pues bien, aquí os voy a dejar otra actividad que he llevado recientemente a clase y que ha funcionado muy bien.
   La inspiración me vino estando de cachondeo con mi amigo Manolo, recordando viejos programas de televisión, como el Waku, Waku; o Juegos de Niños (el de los gallifantes). ¿Y si creamos un concurso sobre la lectura que acabamos de realizar dejando que sean los estudiantes los que escriban las propias preguntas? ¿Y si les premiamos por cada acierto? ¿Y si además organizamos la clase para tal efecto? Yo estaba lista para montar el show.
   El objetivo era trabajar la compresión lectora de dos textos del libro, pero por supuesto que esta actividad se puede adaptar a cualquier tipo de texto y casi no necesita preparación. Los materiales que utilizamos para hacer el concurso algo más real fueron: Dos mini pizarras blancas, dos rotuladores, papeles de colores y objetos que simbolizan los premios. Os prometo que quería llevar “gallifantes” pero no pude hacerme con ellos.
Materiales necesarios para la actividad
    Tras haber visto el vocabulario necesario y antes de comenzar la lectura, con el objetivo de motivar la actividad, les cuento en qué va a consistir y cómo la vamos a desarrollar. Mientras leen, les hago entrega de un papel pequeño en el que cada uno tendrá que escribir una pregunta sobre los textos. “La pregunta tiene que ser muy, muy, muy difícil”, les digo.
Preguntas escritas por los estudiantes tras la lectura y listas para el concurso
    Una vez los alumnos nos han entregados las preguntas, tras finalizar la lectura, dividimos a la clase en dos grupos o más, según el número de estudiantes. A cada grupo le vamos a hacer entrega de una pizarra blanca y un rotulador, con el que tendrán que escribir sus respuestas. Solo podrá contestar el pupilo de cada grupo que esté en posesión de la pizarra, mientras los demás se mantienen atentos, pues si los dos fallan, se pasarán las pizarras para que contesten los siguientes. Si aciertan, van acumulando “gallifantes” que podrán intercambiar por premios al finalizar el concurso.
Imagen durante el concurso
    Un ejercicio muy simple de llevar a cabo, motivador y con el que se puede trabajar tanto la comprensión lectora, como otras destrezas. ¿Qué os parece? ¿Qué otros concursos se os ocurren que podemos llevar a clase? A mí, la idea de nuestra compañera Adriana para llevar el pasapalabra al aula me encantó. En breve pienso ponerla en practica. 

miércoles, 11 de noviembre de 2015

¡Fresas frescas, buenas y baratas!

Por Leticia Caballero.
¿Verdulera? Pues sí. De verduras va la cosa.
  Una de las formas más eficaces para retener la lengua que estudiamos es enfrentarse a situaciones relaes en las que uno se ve obligado a hacer uso de la misma. Por eso, si viviera en España o otro país hispanohablante, creo que haría la mitad de mis clases fuera del aula. Me llevaría a los chicos de compras, al mercado, al médico, a la farmacia, a un parque, a un bar… Pero, por suerte o por desgracia, vivo en el otro lado del mundo. Aquí no se habla español en la calle, se habla chino. Y no usan nuestro alfabeto, sino que utilizan caracteres. ¿Cómo lo hago?
  Pues como siempre ha dicho mi madre… Si Mahoma no va a la montaña, pues la montaña irá a Mahoma. Vamos, resumiendo, que me monto el chiringuito en el aula. Y esta vez nos ha tocado ir al mercado a comprar frutas y verduras.
  Preparar una clase como ésta no es tan complicado como parece. Debemos hacer listas de la compra, una para cada alumno. Yo suelo hacer que compren tres productos. En la tienda puede que los tengan o puede que ya se les haya agotado. De todas las listas que confecciono, solo un alumno podrá comprar los tres productos y otro no podrá comprar ninguno. Es una forma de comprobar que el ejercicio se ha llevado a cabo correctamente.
Los materiales que uso para la actividad
  También creo una lista de precios para cada tienda y confecciono tarjetas de colores con los productos que quiero comercializar. ¿Sería mejor utilizar productos reales? Pues sí, pero esos no perduran para el futuro. Antes he utilizado juguetes, pero en esta ocasión no contaba con ellos.
  Una vez dentro de la clase y tras haber estudiado el vocabulario y repasado las distintas formas de interactuar en un contexto como este, monto los distintos puestos de un mercado: frutería, carnicería, pescadería, tienda de verduras… Y asigno a un alumno o dos, todo depende del número de estudiantes que tengáis, en cada puesto. Les proporciono su lista de precios y les doy dinero para que lo utilicen para las vueltas. 
Puesto en el que pueden comprar fruta
   Al resto de estudiantes, les hago entrega de una lista de la compra y también de una cantidad de dinero que pueden gastar con libertad. No vale regatear y tampoco hacer descuentos. Y mucho menos, hablar en chino.
  Con el oído clavado en sus conversaciones, dejo que todos hagan su compras. Una vez han acabado, compruebo que uno ha podido comprar todo y otro nada, mientras que el resto solo ha podido comprar algunos de sus productos, y acabo la clase haciendo una corrección en grupo clase abierto de los errores más comunes que he escuchado durante la sesión.
Los niños comprando y vendiendo en el mercado. ¡Lo dieron todo!
    ¿Opináis como yo que crear situaciones reales es importantísimo? ¿Cuán reales podemos llegar a ser dentro del aula? ¿Cómo lo hacéis vosotros?